dimecres 16 de maig de 2012

Scapetta:



Hoy queremos presentar el Restaurante Scarpetta situado a la ciudad de Nueva York , dónde puedes encontrar todo típos de platos de temporada y comida italiana.
El chef Scott Conant ,propietario del restaurante ha seleccionado nuestro vino de denominación de origen Priorat , el Terra de Fic 1.
Estamos agradecidos que haya seleccionado nuestros vinos para gaudir de sus platos.El bárman del restaurante Scarpetta , Mario valora positivamente la selección del chef.



En mayo de 2008, el chef Scott Conant abrió Scarpetta en el mercado del Distrito Histórico de Gansevoort. Una expresión italiana que significa "zapatito". 
Scarpetta representa el puro placer de saborear una comida hasta el último sabor. El restaurante es de temporada y platos italianos ofrecen productos frescos de granja y sabores limpios y terrosos que rinden homenaje a la herencia de Conant y el tiempo en Italia.

The Scarpetta:





Today we present the Scarpetta restaurant located in the city ofNew York, where you can find all kinds of seasonal dishes andItalian food.


Chef Scott Conant, the restaurant owner has selected our wine Priorat appellation of origin, the Terra Fic 1.We are grateful you have selected our wines to enjoy their dishes.The barman at the restaurant Scarpetta, Mario welcomes theselection of the chef.

More Information: www.scottconant.com






In May 2008, chef Scott Conant opened Scarpetta in the marketGansevoort Historic District. An Italian expression that means "slipper".Scarpetta represents the pure pleasure of savoring a meal down to the last taste. The restaurant is seasonal and Italian dishes offerfresh farm products and clean, earthy flavors that pay homage to the legacy of Conant and time in Italy.





dilluns 14 de maig de 2012

Xarel·lo 3 vinyes



El Xarel.lo de Ferré i Catasús esta minuciosament elaborat amb la varietat autòctona i principal del Penedès que dóna nom a aquest vi. Per fer honor als seus orígens, té un caràcter herbaci i vegetal, presentant també notes discretes de pera i poma verda i sens dubte una estructura en boca completament compensada amb una acidesa fresca, que li dóna estabilitat.
El seu color daurat i la seva llàgrima marcada són capaços de captivar als paladars més exigents, que poden gaudir gràcies a la seva complexitat amb una gran varietat de maridatges com el peix, tot tipus d’arrossos, aus, formatges i pasta.



Més info:  www.ferreicatasus.com



‎10 Motivos para tomar una copa de vino al dia



El vino es una pieza más de la pirámide nutricional y un “alimento” de la Dieta Mediterránea que, tomándolo con moderación y acompañando las comidas, es saludable para el organismo. 

A continuación enumeramos 10 razones que animan a su consumo moderado:

1. Cuidando el corazón: muchos estudios han demostrado que un consumo regular y moderado de vino tinto ayuda a una mejor circulación de la sangre y disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

2. Retrasa la demencia: el consumo moderado de vino tinto puede ayudar a retrasar la llegada de la demencia senil y otras formas de demencia, como el Alzheimer.

3. Ayuda a los huesos: estudios realizados en Suecia han descubierto que beber una media de 5 a 10 copas de vino tinto a la semana puede cortar el riesgo de desarrollar artritis reumática en más de un 50% frente a los no consumidores de vino.
Además, otros estudios han concluido que el consumo moderado de vino tinto está asociado al aumento de la densidad de los huesos en mujeres de la tercera edad, reduciendo de este modo su riesgo a padecer osteoporosis.

4. Ayuda a mantener la gripe y los catarros alejados: un estudio español demostró que aquellos que consumían de 8 a 14 copas de vino tinto en una semana eran menos propensos a coger un resfriado.

5. Desciende el riesgo de diabetes: la gente que consume cantidades moderadas de vino tiene más posibilidades de prevenir la diabetes de tipo 2.

6. Reduce la presión sanguínea y el colesterol: investigadores españoles concluyen que las uvas que se destinan para el vino tinto contienen significantes niveles de fibra. Han detectado que la fibra y los antioxidantes que se encuentra en la variedad Tempranillo, en particular, parecen reducir más la presión sanguínea y el colesterol que otras fuentes más conocidas de fibra como la avena.
“Otros beneficios que aporta el consumo moderado de vino es el aumento del colesterol HDL (colesterol bueno)” añade Rosa María Lamuela.

7. Reduce el riesgo de cáncer de garganta: de acuerdo con un estudio, beber vino con moderación puede proteger de la aparición del cáncer de esófago.

8. Estimula el corazón antes de realizar ejercicio: según Douglas McKeag, director de la Universidad de Medicina Deportiva de Indiana, “no es perjudicial para tu salud si bebes un poco de vino antes de hacer ejercicio; de hecho, estimula el corazón”. Otro beneficio físico es la dilatación de los vasos sanguíneos y la relajación de los músculos.

9. Te ayuda a mantenerte despierto : según un estudio, la uva vinícola es rica en melatonina, una hormona que no solo te espabila por la noche sino que también actúa como un fuerte antioxidante y elimina la toxicidad de las células.

¿Sabemos conservar el vino?



Para muchos profesionales y aficionados, descender a su bodega privada para contemplar y escoger una de sus mejores joyas es una afición muy placentera. Los vinos bien conservados son los que esperan una gran ocasión para ser degustados. La maduración del vino en la botella estará en función de las condiciones externas. Una buena conservación conseguirá que la vida del vino se prolongue o incluso llegue a su punto máximo. Para una buena conservación, hay que tener en cuenta varios aspectos.
Condiciones
Finalizada la compra nos dirigimos a casa con el vino. Si el vino es para guardar, ya sea por un tiempo ilimitado o para unos meses o semanas, es bueno que tengamos claro dónde van a reposar dichas botellas. La temperatura, la humedad, la luz, el posicionamiento de las botellas y la ventilación jugaran un papel importantísimo para que el vino descanse en perfecta armonía y con sus virtudes intactas. Importante, también, es la ausencia de olores y de vibraciones por ruidos. Por esto, tenemos que buscar siempre la ubicación natural más fresca y que posea una humedad razonable. Si cuidamos nuestra cocina y cuidamos nuestra sala, ¿por qué no, nuestra bodega?
1.- La temperatura: La temperatura debe ser lo más estable posible. Entre 10º y 14ºC, sería lo ideal, sin superar nunca los 18ºC. Cuanto más baja mantengamos la temperatura de la bodega, la evolución del vino en la botella será más lenta y los vinos durarán más. Las temperaturas variables hacen que los vinos se dilaten y contraigan, provocando una fuerte presión en el corcho, haciendo que rezumen los tapones (transpirar un líquido por los poros de un recipiente) provocando evoluciones prematuras que estropean el vino.
2.- La luz: Los vinos deben estar almacenados en un lugar oscuro. La luz y el sol son los mayores oxidantes. Si existe luz, lo mejor es que sea indirecta. Los rayos ultravioletas del sol ejercen un efecto acelerador de la evolución de los vinos favoreciendo su oxidación, lo que echará a perder el vino mucho antes de lo previsto. Un ambiente muy luminoso puede producir la ‘enfermedad de la luz» o ‘sabor a luz’ especialmente en los vinos blancos espumosos, ocurriendo una reacción de oxidación-reducción, pudiendo presentar en el vino un olor defectuoso a coliflor cocida o lana mojada.
3.- La humedad: La humedad es necesaria para que no se resequen los corchos. Si esto sucediera se ‘evaporaría’ parte del vino, acelerando el proceso interno de oxidación, picado o haciendo rancio el vino. Para que no ocurra hay que mantener el nivel de humedad entre el 70% y el 80% para controlar se puede instalar un higrómetro o hidrómetro que nos indique el índice de humedad.
4.- La ventilación: Una buena ventilación evitará la formación de olores no deseados en la bodega. No es recomendable guardar disolventes y alimentos en el mismo lugar donde se almacene el vino, ya que el tapón de corcho es permeable y los olores lo podrían atravesar.
5.- Las vibraciones: Las vibraciones aceleran los procesos internos del vino: es mejor evitarlas. Además cuando un vino hace un viaje se ‘fatiga’; lo correcto es dejarlo reposar un par de semanas, al cabo de ese tiempo el vino habrá recuperado su perfección.
6.- La posición de las botellas: Las botellas de vino tranquilo deben conservarse tumbadas, o inclinadas, situando la burbuja de aire en el hombro. De esta forma, el corcho está constantemente mojado, humedecido e hinchado. Es más hermético y se consigue que el intercambio gaseoso sea menor evitando la evaporación del vino. Se recomienda conservar los vinos espumosos con la botella vertical. Así el tapón del cava no pierde elasticidad y se mantiene mejor el carbónico. Tumbados o verticales, los vinos espumosos no deben permanecer más de un año en la bodega. Los vinos especiales (generosos, encabezados o similares) se guardan en posición vertical, ya que el alcohol ataca los corchos.
7.- La ubicación: Buscar el rincón más fresco y oscuro, generalmente las plantas bajas o los sótanos. Hallar el lugar óptimo en un piso es una tarea más complicada. Los botelleros de la cocina suelen ser los peores sitios. En este caso, es mejor encontrar un rincón oscuro (dentro de un armario) donde las variables del entorno sean lo más estables posibles. Si no encontramos una solución natural, lo mejor es optar por un armario climatizado de vino con diferentes temperaturas de conservación.
8.- El tamaño del recipiente: Si se compra vino a granel o en garrafas, para que se conserve mejor hay que trasvasarlo a botellas de 75 cl. Así se consume con mayor comodidad y se evita que el vino se pique o se ponga rancio al irse vaciando la garrafa y existir un mayor contacto del oxigeno con el vino. La conservación de un vino en una barrica es más complicada que en una botella. Hay que mantenerla llena al máximo posible. Así evitaremos que el vino se estropee. Quemar tiras de azufre es solo una solución a corto plazo.
Cuaderno de bodega
En el cuaderno de bodega se pueden realizar todo tipo de anotaciones, como el día en que se compró la botella o varias del mismo vino, así como su origen, tipo y estilo, añada, variedades de uva, el lugar de la compra y el precio que se abonó. Conviene anotar el día en que se cata un vino y las impresiones que dejaron sus características. Esto ayudará en todo momento a saber cuál es el estado de nuestra bodega, permitiendo llevar a cabo un seguimiento y control de la evolución de los vinos, pudiendo saber su momento óptimo de consumo.